Existen dos creencias importantes
asociadas al nombre Adventista del Séptimo Día. Nosotros somos personas
que creemos ardientemente en la proximidad de la segunda venida de
Jesucristo-por eso somos adventistas. La segunda parte de nuestro nombre
– Séptimo Día- se refiere al día bíblico de adoración, el séptimo día
de la semana, el sábado.
DECLARACIÓN DE LA MISIÓN DE LOS
ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO DÍA

La misión de la Iglesia Adventista del
Séptimo Día, es comunicar a todas las personas el Evangelio eterno del
amor de Dios en el contexto de los mensajes angélicos de Apocalipsis
14:6-12, según revelados en la vida, muerte, resurrección y ministerio
sacerdotal de Jesucristo, invitándolos a aceptar a Jesús como su
Salvador personal y a unirse a Su Iglesia, y asistiéndolos y
edificándolos espiritualmente en preparación para Su breve regreso.
Nuestro mÉtodo
Proclamamos esta misión bajo la dirección del Espíritu Santo, por medio del:
• Ministerio de la PredicaciÓn
Aceptando la comisión del Señor registrada en Mateo
28:18-20, anunciamos a todo el mundo el mensaje de un amoroso Dios,
revelado más plenamente en el ministerio de la reconciliación y en la
muerte expiatoria de Su Hijo. Y reconociendo que la Biblia es la
infalible revelación de la voluntad de Dios, proclamamos su mensaje
total, incluyendo lo que se refiere a la segunda venida de Jesús y a
la permanente autoridad de Su Ley, los diez Mandamientos, recordando
el séptimo día, el sábado, como día de reposo.
• ministerio de la EnseÑanza
Reconociendo que el desarrollo de la mente y del
carácter es esencial adentro del plano redentor de Dios, promovemos el
desarrollo de una comprensión madura de Dios y de nuestra relación
con Él, con Su Palabra y con el Universo creado.
• ministerio de la sanidad
Afirmando el énfasis bíblico sobre el bienestar
integral de la persona, damos prioridad a lo preservación de la salud y
de la cura de la enfermedad y, por medio de nuestro ministerio a los
pobres y oprimidos, cooperamos con el Creador en Su compasiva obra de
restauración.
NUESTRA VISIÓN

En armonía con las grandes profecías de las
Escrituras, entendemos que el clímax del plan de Dios es restaurar toda
su creación a la completa armonía con su perfecta voluntad y justicia.
(Libro de Reglamentos A 05, 2007)