MINISTERIO DE LA MUJER

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El departamento del Ministerio de la Mujer existe para apoyar, animar y desafiar a las mujeres adventistas del séptimo día en su caminata diaria como discípulas de Jesucristo y como miembros de su Iglesia mundial.

MISIÓN

Nuestra misión es, en un sentido más amplio, común a todos los cristianos: enaltecer a Cristo en la Iglesia y el mundo. Sin embargo, de manera más específica, somos llamadas a:

1. Elevar a las mujeres como personas de valor inestimable porque han sido creadas y redimidas.
2. Capacitar a las mujeres a profundizar su fe y experiencia de crecimiento y renovación espirituales.
3. Establecer una red entre las mujeres en la Iglesia mundial con el objetivo de motivar los lazos de amistad, apoyo mutuo y cambio creativo de ideas e informaciones.
4. Orientar a las jóvenes adventistas, animándolas en su compromiso, y crear caminos para que alcancen su potencial en Cristo.
5. Presentar las preocupaciones de las mujeres en un contexto global.
6. Presentar la perspectiva característica de las mujeres a los asuntos que la Iglesia enfrenta.
7. Buscar expandir las avenidas del servicio cristiano dinámico para las mujeres.
8. Desafiar a cada mujer adventista con su potencial para complementar los dones dados a otras mujeres y hombres, al trabajar lado a lado para favorecer la misión global de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

 

VISIÓN

La visión espiritual del Ministerio de la Mujer es conocer a Jesús, y servir y discipular a otras mujeres.

 

Está basado en nuestra misión, que pretende apoyar, animar y desafiar a las mujeres de la Iglesia, y todo lo que realizamos con ellas o en su favor debe centrarse en la idea de nutrir, capacitar y evangelizar.
Esta visión de trabajo se relaciona con lo que Dios quiere para su Iglesia: un crecimiento armónico en comunión, relacionamiento y misión. Eso quiere decir que nutriremos espiritualmente a las mujeres con el objetivo de que crezcan en su relación con Dios; las orientaremos en diversos aspectos para que sean felices y estén aptas para crecer en la relación con la familia carnal y espiritual; las capacitaremos y motivaremos para que evangelicen, cumpliendo así la misión que el Señor Jesús dejó.
Los tres frentes, nutrir, capacitar y evangelizar, deben trabajarse en armonía y equilibrio.
Nutrir – (mantener): Son todas las herramientas como proyectos, materiales y encuentros realizados con el propósito de fortalecer a las mujeres en sus momentos devocionales, para que crezcan en la fe y en la doctrina.
Capacitar – (animar): Este frente busca presentar nuevas posibilidades de crecimiento a la mujer, con el objetivo de posibilitar beneficios personales, para el hogar, la Iglesia y la comunidad donde se halla inserta. A través de encuentros, seminarios, materiales específicos de capacitación, estas mujeres crecerán para ser líderes en potencia.
Evangelizar – (Desafiar): Todas las herramientas que ayudan a las mujeres a alcanzar a otras en la comunidad en la que viven. Esta estrategia engloba programas, proyectos y materiales con la finalidad de evangelizar.

 

 

1. PROYECTO 1

Información del Proyecto 1.

2. PROYECTO 2

Información del Proyecto 2.

3. PROYECTO 3

Información del Proyecto 3.